Las relaciones con la familia política suelen poner a prueba la unión de la pareja debido a que “uno convive contra otro después de separarse de sus padres”.
Las tensiones familiares suelen ser más comunes entre la suegra y la nuera: diferencias de opiniones, personalidades y puntos de vista distintos que se van haciendo más evidentes a medida que pasan más tiempo juntas. Pueden, además, surgir conflictos más profundos sobre valores, trabajo, religión, dónde y cómo educar, cómo vivir, etc.
Los problemas aparecen si:
- La pareja no es capaz de hablar con su familia para establecer unos límites y pautas para relacionarse.
- Se intenta imponer el criterio de una de las familias de origen sobre la recién creada.
- La pareja no es capaz de llegar a acuerdos sobre cómo, cuándo y cuánto van a relacionarse con las respectivas familias.

Cuando la familia afecta a la relación de pareja, es importante tener en cuenta los siguientes consejos:
- Prioridad al convivir en pareja. La pareja necesita de un espacio que debe ser exclusivo de ellos y que por lo tanto debe respetarse. Tener presente la siguiente frase: “Yo te elegí a ti, no a tus padres …”. Cuando la pareja decide comenzar a convivir, la familia prioritaria es la que forman, no de la que vienen, esta pasa a un segundo plano.
- Establecer un acuerdo sobre cómo actuar. Pactar con la pareja hasta dónde se está dispuesto a confraternizar con los parientes políticos, que se acepta y que no se está dispuesto a permitir. La situación de cada familia es particular por lo tanto es imprescindible diferenciar entre lo que es aceptable y lo que no, entre lo que es comprensible y lo que es abusivo.
- Respetar las relaciones que mantiene con su familia. Respetar sus costumbres y forma de vida, aceptarlos como son. No imponer pensamientos y/o sentimientos, excepto que la influencia de su familia genere graves conflictos con la convivencia en pareja.

- Permitir a la pareja mantener una relación fluida y natural con su familia. Es saludable a veces alejarse de esas relaciones para que ellos interactúen libremente sin nuestra presencia o que tu pareja tenga que contarte todo lo que hace con ellos.
- Conservar un trato ameno y evitar roces. Si expresamos una actitud amable y dispuesta hacia ellos, es probable que se genere una buena convivencia y que se disfruten buenos momentos.
- Pon límites a la familia propia. Es crucial también centrarse en las acciones de nuestra familia de origen, no permitir que intervengan y aclarar lo importante que es esa relación. Haz saber que valoras su opinión, pero hay temas en los que no deben y no deseas que intervengan.
- Mantener una comunicación constante. Es necesario expresar a la pareja cómo nos afectan determinadas palabras, actos o circunstancias. Es esencial evitar la crítica, se recomienda describir las situaciones o acciones sin caer en el desprecio o la ofensa a la persona.
- Evitar ser la persona que le haga ver al cónyuge los defectos y limitaciones de su familia. Es necesario esperar a que distintas circunstancias muestren nuestro punto de vista, de esa manera sabremos si nuestra percepción es objetiva o no, y esa actitud previene varios conflictos.
- No comparar tu familia con la de tu pareja. Ninguna es mejor que la otra y, al fin y al cabo, te has enamorado de una persona que ha sido educada y se ha desarrollado con los valores y costumbres de tu familia política.

- Muéstrate tal y como eres. No pretendas impresionar para lograr las expectativas que ellos tienen de una nuera o yerno perfecto, no lo lograrás.
- Afrontar conjuntamente. Lo ideal es que la pareja haga frente común a los problemas que plantee la relación con ambas familias.
Aunque pueda parecer lo contrario, establecer unos límites claros fortalece las relaciones dentro y entre familias, pero el beneficio principal lo recibe la pareja, que acaba fortalecida y confirmada por un trabajo resuelto en equipo.
Fuentes:
Cueto, Miguel Angel (20/03/15). Influencia de la familia política en la relación de pareja. Cepteco.
Marquez, Joaquin (22/11/15). La Influencia de las Familias de Origen en la Pareja. DeMostaza: terapia familiar y de pareja.
Sabater, Valeria. (18/06/18). Cuando la familia afecta a la relación de pareja. La mente es maravillosa.
