Semillas: pequeños tesoros milenarios

Las semillas comestibles figuran entre los primeros productos alimenticios cultivados por el ser humano. Ellas constituyen el origen de la nutrición, dado que en las condiciones adecuadas permiten el nacimiento de una nueva planta.

Las más conocidas son: chia, lino, sésamo (blanco y negro), amapola, girasol, calabaza, hinojo, entre otras.

Estos pequeños tesoros milenarios aportan  muchas propiedades beneficiosas para la salud: son fuente de  grasas saludables  (principalmente omega 3) y proteínas, también son altas en  fibra, vitaminas y  minerales.

Un dato muy importante a tener en cuenta es que para aprovechar los nutrientes que tienen en su interior debemos  Activarlas. La activación consiste en despertar la semilla, rompiendo su corteza,  eliminando los antinutrientes que tienen en ella y así gozar de sus propiedades nutricionales.  El remojo es una de las técnicas  de Activación:

1er paso) Lavarlas: colocando las semillas en un colador bajo un chorro de agua o bien dejarlas con agua oxigenada (volumen 37 en 2 a 3 cdas soperas x ltro de agua) por 15 o 20 minutos y luego enjuagarlas.

2do paso) Remojo: dejarlas en agua durante  6 a 8 horas.

3er paso): Enjuagarlas: este procedimiento es con un colador bajo un chorro de agua removiendolas (para evitar que queden esos antinutrientes que no queremos ingerir).  Las únicas semillas que no hace falta este paso son la chia y  lino que es conveniente consumirla con la misma agua de remojo.

Para potenciar su calidad nutricional se pueden triturar antes de comenzar la activación.

Luego se pueden guardar en heladera por 3 días o bien secarlas en el horno con la puerta un tanto abierta.

Vamos a conocer a algunos de estos tesoros:

Semillas de chia: ellas son la fuente vegetal más rica en Omega 3 (un ácido graso esencial para la salud del corazón), también aportan  fibras y proteínas. Tienen minerales como calcio, fósforo, potasio y magnesio,  y vitaminas A, B, C y E. Estas semillas son  destacadas dado  que  sus propiedades ayudan principalmente en el cuidado de la salud cardiovascular, reduciendo el colesterol y controlando la presión arterial, también mejoran  el sistema digestivo en general  y regulan el tránsito intestinal. A su vez  colaboran en el cuidado de la piel y en la pérdida de peso, ayudan al control de la diabetes, previenen la osteoporosis, la artritis y favorecen  la fertilidad.  Por sus propiedades  antioxidantes se consideran anticancerígenos. Son especialmente recomendadas en personas con alimentación basada en plantas, vegetarianas y veganas.

Semillas de chia

Semillas de Lino:  son grandes fuentes de fibra y proteínas de origen vegetal. Son principalmente ricas en omega 3  y también aportan minerales como el magnesio, calcio, hierro, potasio, manganeso , sodio y vitaminas del grupo B y C. Estas semillas  fundamentalmente ayudan a mejorar el tránsito intestinal y  a prevenir enfermedades cardiovasculares,  también previenen enfermedades  inflamatorias y diabetes. Colaboran en la pérdida de peso dado que ayudan a mantener el estomago lleno, son importantes para prevenir algunos tipos de cáncer, disminuyen los  síntomas menopaúsicos y fortalecen el cuidado de la piel, pelo y uñas. Para aprovechar bien sus nutrientes se recomienda consumirlas trituradas. No se recomienda consumirlas en embarazos.

Semillas de lino

Semillas de sésamo:  Estas semillas son principalmente  fuente de Calcio, importante tenerlas en cuenta si no se consumen lácteos. También aportan  fibras, proteínas vegetales y minerales como  zinc, hierro, potasio, fósforo, magnesio y vitaminas del complejo B,  E y K. Tienen propiedades anticancerígenas , ayudan a proteger la piel, el pelo y la salud del corazón. También mejoran la digestión, controlan la diabetes y ayudan a mantener los huesos fuertes y la salud bucal. Son muy recomendables en personas mayores, mujeres en proceso de menopausia y en personas con alimentación basadas en plantas, vegetarianas y veganas.

Semillas desésamo

Todas las semillas se pueden incorporar en preparaciones dulces o saladas, en panificados, en untables, en yogur (pudding), en smoothie, en licuados, en sopas entre otros.

Si bien conocimos los beneficios, es importante saber que su consumo excesivo puede traer malestares: como diarrea, inflamación,  gases o algunas hasta pueden  interferir con ciertos medicamentos, tampoco son recomendables en pacientes con divertículos.

Por todos estos motivos es importante consultar siempre a su médico y/o nutricionista y saber que la clave en una alimentación saludables es consumir variado y en cantidades recomendadas según las necesidades de cada persona.

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