Estrés Laboral: Como Enfrentarlo

El estrés laboral y organizacional prolongado generan el síndrome del Burnout.

Burnout también se conoce como síndrome de estar quemado; síndrome del estrés laboral asistencial o de desgaste profesional. Se caracteriza por síntomas físicos, emocionales, cognitivos y conductuales; afectando no sólo la salud física y psicológica sino también las relaciones interpersonales.

Emerge paulatinamente, puede repetirse varias veces en diferentes épocas de la vida de la persona y en el mismo o en diferentes trabajos. Surge porque los recursos que emplea para afrontar determinada situación no son suficientes y por las características que presenta su organización laboral.

Aparece cuando las tareas del trabajo generan cansancio emocional (agotamiento emocional); desvalorización del trabajo (despersonalización) y baja autoestima profesional (reducida realización personal).

1) Agotamiento emocional: caracterizado por una disminución y pérdida de los recursos emocionales donde surge el sentimiento de agotamiento ante las exigencias normales de la tarea.

2) Despersonalización: Aparece irritabilidad, actitudes negativas, respuestas frías e impersonales hacia las personas. Hay rechazo a atender a los demás y se los culpa de esta sensación, lo que dificulta el contacto con ellos. 

3) Falta de realización personal en el trabajo: se caracteriza por respuestas negativas hacia sí mismo y al trabajo. Aparece la desmotivación y el desinterés, reproches por no haber alcanzado los objetivos propuestos, con vivencias de insuficiencia personal, sensación de incapacidad, aislamiento, baja autoestima y baja autoeficacia profesional.

Para evitar la presencia del Síndrome de Burnout, es necesario emplear estrategias de afrontamiento como: buscar apoyo profesional, lograr desarrollo personal, fortalecer competencias, resolver problemas, planificar y reevaluar positivamente las diversas situaciones y acciones. A nivel organizacional: flexibilizar las tareas, emplear programas educativos, trabajos en equipo, reconocimiento por la labor que desempeña y aumentar el compromiso con la institución.  

Fuentes:

  • Barbosa Ramirez, L.; Muñoz Ortega, M.; Rueda Villamizar, P.; Suarez Leiton, K.;(2009). “Síndrome de Burnout y estrategias de afrontamiento en docentes universitarios”. Pontificia Univerdidad Javeriana, Colombia. Revista Iberoamericana de Psicología: Ciencia y tecnología 2(1): 21-30.
  • Gantiva Díaz, C.; Tabares, S. y Villa Orozco, M. (2010)“Síndrome de burnout y estrategias de afrontamiento en docentes de primaria y bachillerato”. Universidad de San Buenaventura, Sede Bogotá (Colombia). Psicología desde el caribe N° 26, Julio-Diciembre.
  • Quiceno, J.; Vinaccia Alpi, S; (2017). “Burnout: Síndrome de quemarse en el trabajo (SQT)”. Universidad de San Buenaventura, Medellín, Colombia. Noviembre, Acta Colombiana de Psicología 10 (2): 117-125.

Día del Nutricionista

11 de Agosto: Día del Nutricionista

Un día como hoy, desde el año 1974, se festeja el día del nutricionista en toda Latinoamérica, en conmemoración al nacimiento del doctor argentino Pedro Escudero, primer médico especializado en Nutrición en el mundo.

Los nutricionistas son profesionales que ayudan a las personas a llevar una correcta  alimentación con el único objetivo de cuidar la salud y prevenir enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud, define la nutrición como la ingesta de alimentos en relación con las necesidades dietéticas del organismo.

Una buena nutrición (dieta suficiente y equilibrada combinada con  ejercicio físico regular) es un elemento fundamental de la buena salud.

En contraposición, una mala nutrición puede reducir la inmunidad, aumentar la vulnerabilidad de enfermedades, alterar el desarrollo físico y mental y reducir la productividad.

Por todo esto es fundamental que un profesional especializado en el tema, ayude a tener una Alimentación Saludable que sea suficiente, variada y equilibrada adecuada a las necesidades de cada persona.

Hipócrates, el padre de la medicina, decía:

«QUE TU ALIMENTO SEA TU MEDICINA Y QUE TU MEDICINA SEA TU ALIMENTO”

Alimentación y Emociones: Lograr el Equilibrio

Los alimentos que ingerimos se relacionan con nuestros estados de ánimo.

Si nosotros tenemos un estilo de vida agitado, es probable que sintamos cansancio, agotamiento y la sensación de “tener que esforzarnos para poder vivir”. Esto nos hace sentir tristes, confundidos, y comenzamos a estresarnos… De esta forma, producimos un aumento de adrenalina.

La adrenalina (también llamada epinefrina), es una hormona y un neurotransmisor que produce nuestro cuerpo para liberarla en situaciones de estrés, miedo, peligro o excitación. De esta forma, el cuerpo puede enfrentar situaciones adversas o negativas.

Nuestro organismo dispone de un sistema de auto-regulación, el tipo de alimentación que ingerimos influye en el equilibrio de la química del cerebro y en la proporción de ciertos neurotransmisores. Los neurotransmisores son sustancias químicas que se encargan de la transmisión de las señales desde una neurona hasta la siguiente a través de las sinapsis (conexión de las neuronas).

¿Qué pasa cuando las situaciones negativas abundan en nuestra vida?. Aparece el estrés, lo que lleva a un agotamiento del cuerpo y comenzamos a sentirnos confundidos, tristes, sin energías. La presencia de tanta adrenalina y de cortisol (es una hormona que permite dar  respuesta al estrés) inhiben la respuesta de otros neurotransmisores que se relacionan directamente con el bienestar como son: la serotonina (relacionada con la emoción y el estado de ánimo), melatonina (regula el ciclo sueño-vigilia), endorfinas (alivia el dolor), acetilcolina (permite estimular los músculos) y oxcitonina (nos permite acercarnos afectuosamente con los otros).

Entonces, el exceso de adrenalina nos genera enfermedades como por ejemplo el ataque de pánico, insomnio, depresión, etc. Porque el organismo tiene que generar más cantidad de las que necesita para “hacer frente” a esas situaciones que las interpretamos como negativas.

Una buena alimentación nos puede ayudar mucho. Se puede incorporar alimentos generadores de adrenalina como cafeína (café, mate, té negro, gaseosas), azúcar o exceso de grasas saturadas. Pero si somos una persona con un alto nivel de ansiedad, vamos a tener dificultad para relajarnos si consumimos estos alimentos y potenciará nuestro malestar.

Para lograr un equilibrio emocional, es importante que la química de la sangre esté equilibrada, asi la ansiedad por consumir alimentos que pueden ser nocivos para nuestra salud disminuye al igual que nuestro estado de nerviosismo. A veces nos sentimos nerviosos y no sabemos por qué es.

Nuestro cerebro necesita para nutrirse de tres elementos: oxígeno, glucosa y
grasa. A su vez, el cerebro es el que genera los neurotransmisores que son los que regulan
nuestras conductas emocionales, por lo tanto una buena actividad física y una buena
alimentación, serán necesarios para un buen equilibrio emocional.

Cuando los nutrientes que necesita nuestro organismo no están equilibrados, comenzamos a sentirnos nerviosos, ansiosos, inseguros o temerosos. En cambio, si consumimos la cantidad de proteínas, grasas, azucares, minerales y agua que necesita nuestro cuerpo, las emociones se armonizan. Esto depende de cada persona en particular por lo que es necesario conocer nuestro organismo y registrar las emociones que predominan en nosotros.

Si mantenemos una ingesta equilibrada diariamente vamos a sentirnos satisfechos. Es fundamental estar bien nutridos y comer con moderación, de esa manera nuestro sistema nervioso se apacigua; eliminamos la ansiedad por consumir alimentos que no nos benefician, y vamos a tener la energía necesaria para enfrentar los desafíos diarios.


Fuentes:

  • Racauchi, Liliana – Bidart, José. La Alimentación y las Emociones. Boletín de Salud Psicofísica No 88 | spa las dalias | 15-04-2012. Posada -Centro Ecológico de Terapias Naturales – Córdoba – Argentina.
  • Boeree, George. Neurotransmisores. Departamento de Psicología. Universidad de Shippensburg. Traducción al castellano: Nacho Madrid.